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Lunes, 21 de agosto del 2017
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Deportes

La vida nueva del campeón de caminata Horacio Nava

2017-03-16 - Redacción

(EFEMEX).- Un montón de años después de vivir con el corazón operado, el mexicano Horacio Nava asume el hecho como un regalo porque le enseñó a jamás asumir el papel de víctima y eso le allanó el camino para ser campeón de caminata.


"La cirugía en el corazón me cambió para bien; las cosas sucedieron de un día para otro y eso me hizo fijarme mejor en lo que antes consideraba cotidiano", cuenta en entrevista a Efe el subcampeón de la Copa Mundial de marcha del año 2010 y tres veces medallista de los Juegos Panamericanos.

Nava tenía 23 años cuando se colocó noveno en la prueba de 50 kilómetros de los Mundiales de Atletismo del 2005, después de lo cual el gobierno mexicano le ofreció apoyos para que se entrenara tranquilo. Lo sometieron a un chequeo médico y ahí le diagnosticaron un padecimiento llamado síndrome de Wolff-Parkinson-White.

Se trata de una excitación de los ventrículos debido a una vía accesoria, algo así como tener una vía eléctrica adicional en el corazón que pudo haberle ocasionado desmayos y en casos trágicos una muerte súbita.

"Una doctora de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deportes me dijo que yo ya no servía, pero no la entendí porque hasta entonces había caminado 50 kilómetros a nivel mundial con entrenamientos exigentes y no me había sucedido nada", dice.

Horacio tomó la cirugía como un trámite hasta la noche antes cuando le insinuaron que había riesgos para su vida y algo igual de terrible, posibilidades de que jamás pudiera practicar la caminata justo unas semanas después de haber entrado al grupo de los 10 mejores del mundo.

"Entonces sí sentí miedo, pero todo salió perfecto y aquello fue un parteaguas. Desde entonces apreció más a mi familia, a mis amigos y a mi deporte", explica Nava que año y pico después de salir del quirófano ganó la medalla de plata de los Panamericanos de Río de Janeiro y en el 2010 fue segundo en la Copa Mundial solo superado por el eslovaco Matej Toth, hoy campeón olímpico y mundial.

Más de una década después de haber estrenado una vida nueva con el corazón reparado, Horacio Nava suma tres medallas en Panamericanos después del oro en Guadalajara 2011 y el bronce en Toronto 2015, fundó una familia con su esposa Mónica y su hija Jimena y a los 35 años se siente en su mejor momento como atleta.

"He empezado mi último ciclo olímpico con salud y madurez y es hora de poner toda la carne en el asador con la idea de ser protagonista en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020", anuncia.

Horacio tiene un mejor registro en 50 kilómetros de 3h 42:51 logrado hace dos años y medio en Rusia y trabaja para caminar más rápido para lo cual está compitiendo a menudo en concursos de 20 kilómetros que le aumentarán la velocidad.

"El domingo pasado quedé cuarto en una prueba que no es la mía en Ciudad Juárez, en tres días buscaré colocarme bien en el challenge de Monterrey y en abril competiré en Rio Maior, Portugal, todo en 20 kilómetros para poder moverme a ritmos más veloces", cuenta.

Si cumple lo planificado buscará mejorar su tiempo en los Mundiales de Atletismo de agosto en Londres, lo cual significa apostar a colocarse entre los cinco primeros. "Cada vez me siento más fuerte en los entrenamientos y confío en caminar abajo de 3h 42 y mejorar más para los Olímpicos", asegura.

Sabe que es largo el camino hacia la medalla olímpica y por ahora se concentra en lo único seguro, la posibilidad de apreciar cada día por separado sin pensar en mañana y agradecido de su vida nueva que ya no lo es tanto porque el tiempo pasó.EFEMEX



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