Carlos Jaramillo Vela

La Columna

2018-03-12 - Carlos Jaramillo Vela

Corral: Negar es ley, frente a su responsabilidad en el caso Leyva.
Gabriel Sepúlveda y Jorge Ramírez: otras víctimas del injerencismo de Corral.


 

Ha resonado con fuerza política el caso del triunfo jurídico recientemente obtenido contra el mandatario chihuahuense, Javier Corral, por parte de Rodolfo Leyva, expresidente del Instituto Chihuahuense para la Transparencia y Acceso a la Información Pública, y ahora reinstalado por resolución de un juez que le concedió el amparo de la justicia federal. Leyva ganó a Corral esta batalla a través de la ley y la razón, en virtud de la evidente violación a sus derechos fundamentales cometida a principios del año 2017, al ser defenestrado por comisionados del ICHITAIP carentes de facultades legales para ello, pero movidos por instrucciones del jefe de palacio.

 

Como en su momento fue públicamente divulgado, la animadversión de Corral hacia Leyva comenzó cuando éste se negó a la pretensión de aquél por imponer al marido de Rocío Olmos, Secretaria de la Contraloría, como Secretario Técnico del ICHITAIP, lo que se convirtió en un enfrentamiento de posturas irreconciliables que el inquilino de palacio jamás estuvo dispuesto a tolerar.

 

Luego del fallo judicial que se comenta, Rodolfo Leyva, quien frente a los medios ha calificado a Corral como “dictadorzuelo”, ha dicho también en forma pública: Le hago un llamado al gobernador, que ya no sea irascible, porque no le cumplí el caprichito de colocar a Ricardo Gándara, debe tomar en cuenta que por esto ya tiene una sentencia en su contra porque se violó la constitución al destituirme, démosle la vuelta a la página que él cumpla con sus funciones y yo voy a cumplir las mías “…esto servirá de precedente para que nunca más en todo el país, el gobernante en turno intervenga en los institutos autónomos…”.

 

La columna política del más importante medio de comunicación impreso en el estado de Chihuahua se refirió así al asunto: La sentencia retumbó en el Congreso del Estado y en la Secretaría General de Gobierno, desde donde salió el hachazo contra Leyva hace un año…”

 

No obstante ser este un episodio cuyos pormenores han sido son y seguirán siendo pública y notoriamente conocidos debido a la amplia y detallada difusión periodística que mantiene desde su origen hasta la fecha, en un intento por deslindarse de la autoría intelectual de la inconstitucional -y sobre todo visceral- remoción confabulada contra Leyva, cuya responsabilidad todo mundo sabe que es de Corral, éste trató de resarcir su imagen diciendo a los medios de comunicación que él no intervino en la sonada destitución que obligó a Leyva a ampararse.

 

Aunque Corral sabe que nadie le cree ni un ápice de sus argumentos sobre el caso Leyva, porque la verdad es de todos conocida, para él negar es ley, ya que la humildad para reconocer sus excesos y equivocaciones no forma parte de su código de ética.    

 

Los casos de los magistrados Gabriel Sepúlveda y Jorge Ramírez, quienes también por razones políticas fueron defenestrados de sus puestos en el Poder Judicial de Chihuahua, constituyen una evidencia más, no solo del injerencismo -como lo calificara Jaime García Chávez- sino también del revanchismo político que ha caracterizado al ejercicio de Corral. Esto queda de manifiesto mediante el sentido de las resoluciones que en los últimos días emitieron los juzgados federales ante las solicitudes de amparo interpuestas por ambos magistrados, pues por lo pronto la justicia federal ha ordenado al Tribunal Superior de Justicia del Estado Chihuahua reinstalar a los magistrados amparados, en las salas que venían ocupando antes de su remoción.

 

Sin embargo, el asunto de mayor cuantía jurídico-política es la controversia constitucional interpuesta por Gabriel Sepúlveda con motivo de su destitución de la Presidencia del TSJ. Tal defenestración, como es del conocimiento público, fue ejecutada mediante el decreto publicado por los poderes legislativo y ejecutivo de Chihuahua. El análisis de dicha controversia fue programado para abordarse el lunes 12 de marzo del año en curso, por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Si el máximo órgano jurisdiccional del país resuelve a favor de Sepúlveda, dicha resolución tendrá, además de su innegable connotación jurídica, varias lecturas políticas, pues entre otros aspectos se confirmarán la visceral persecución política y el injerencismo -término puesto de moda por Jaime García Chávez- que hasta ahora sobresalen como rasgos distintivos del gobierno de Corral.

 

carlosjaramillovela@yahoo.com.mx

(Avilés-Flores y asociados abogados. Av. Independencia No. 1607, Chihuahua, Chih. Ofna: (614) 415-0268, Cel: 614-255-5058. Asesoría Jurídica: Civil, Familiar, Laboral, Mercantil, Penal y Amparo).

 




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